En una época en que la inmigración se ha convertido en un asunto global -ya no solamente los Estados Unidos está bajo los reflectores internacionales por su manejo de ese asunto, recientemente la Unión Europea ha decidido endurecer sus políticas contra la inmigración indocumentada, entre otras regiones del mundo- México no se ha quedado atrás con el éxodo de connacionales que abandonan el país, mayormente rumbo al norte, pero también con la cantidad de extranjeros que utilizan al vecino del sur como trampolín para llegar a los Estados Unidos.

